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EN LAS DELICIAS DE CAMPO ESMERALDA
p
o
e
m
a
Inútil
golpearse
la cara
en muros
fantasmales.
Inútil
devorarse
el corazón
con golpes
de serpiente.
Inútil
quemarse
los alientos
en saltos gigantescos
sobre un fuego inextinto.
Deberán
danzar
ebrios
hasta caerse
en
torbellinos
densos
y
beberse
una
a
una
sus
propias
llamaradas.
dedicado a julio barriga y hugo amicone, poetas
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